
Hoy considerada Patrimonio de la Humanidad, fue fundada en 1680 por las tropas portuguesas que se asentaron sobre las costas rioplatenses. Para ese entonces, los reinos de España y Portugal se encontraban en una constante e insaciable guerra, puesto a que ambos países procuraban expandir su poderío pasando por alto acuerdos bilaterales. Como resultado, tanto la ciudad propiamente dicha como el departamento fueron desde sus comienzos, testigos del enfrentamiento bélico a nivel geopolítico más relevante del Río de la Plata. El emplazamiento fue tomado en varias ocasiones por los españoles, pasando de mano en mano hasta caer nuevamente bajo dominio lusitano y de éste al brasileño. Se pondría fin a la disyuntiva al proclamarse la Declaratoria de la Independencia de la que fuera en ese momento la Provincia Cisplatina, que pasaría a ser conocida como la República Oriental del Uruguay, allá por agosto de 1825. Estos sucesos hicieron de la capital coloniense, un crisol de estilos arquitectónicos, edificaciones al estilo colonial típicamente portugués que incluían casas de piedra maciza con tejados de dos a cuatro aguas, en un rico contraste con aquellas viviendas de porte español que preferían el uso de otros materiales y técnicas de construcción como el ladrillo y los techos de azotea.
Colonia del Sacramento fue emplazada sobre la península de San Gabriel, y su casco antiguo comprende tan sólo 12 hectáreas de su extremo occidental, y funciona actualmente como un "Parque Histórico Nacional" en el que se ofrecen visitas guiadas recorriendo museos, fortificaciones y viviendas primitivas. El plano de la ciudad es también de carácter portugués, y contrasta con el estándar que legislaba en la ley española sobre las Indias, caracterizándose asimismo por sus calles angostas de piedra, que resaltan su tradición militar.
11.4.08
Viajar a Colonia del Sacramento - Uruguay
Viajar a La Quebrada de los Cuervos - Uruguay

Es un sitio de excepcional belleza dentro del territorio uruguayo.
Es un paso muy estrecho del arroyo Yerbal Chico a través de la Sierra del Yerbal, encontrándose a unos 45 kilómetros al norte de la ciudad de Treinta y Tres.
Ofrece una topografía quebrada de gran belleza, donde se destacan diferentes matices de verde que se proyectan desde su agreste vegetación. Una característica sobresaliente es la generosa presencia de palmeras pindó que sobresalen del monte de quebrada a lo largo y ancho de pronunciadas pendientes.
La importancia de este sitio como área a proteger, excede cualquier
sobre-valoración atribuible a la subjetividad local.
Escenario para la inspiración poética, colmado de riqueza y armonía botánica, una buena síntesis de esto puede ser lo aseverado por PROBIDES (Programa de la Biodiversidad y Desarrollo Sustentable de los Humedales del Este):
Debido a su peculiar situación resguardada de los vientos y las heladas, las laderas y fondos de valles serranos de las quebradas permitieron la sobrevivencia de especies que, en general, sólo se encuentran en condiciones subtropicales, en situaciones latitudinales más nórdicas.
Es indudable que la Quebrada de los Cuervos se ha transformado en una zona de interés para la conservación y para las actividades de turismo de naturaleza.
Esto lo demuestra el interés de organismos internacionales como el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y, más recientemente, la región ha sido propuesta como zona núcleo de Reserva de Biosfera en el proyecto de re-delimitación de la misma formulado por PROBIDES.